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miércoles, 24 de julio de 2013

El fantasma de tu voz

Cuando el fantasma de tu voz avinagre mis dulces silencios.
Cuando cesen los tambores que celebran con quejido el alba.
Cuando apacigüe la sal la sangre de un latir tan violento
Y caiga en el olvido la danza con la que bailé tus aguas,

Volveré a la batalla, espada en mano, escudo raído,
Con la armadura de oro pendiendo de un hilo,
Ese último hilo de vida que rasgué de tu pelo
Y que da aliento al pulmón con tu sólo recuerdo.

Y no es esperanza, sino anhelo, lo que me invade,
Esperanza de no volver a andarme en tus caminos,
El anhelo de la virtud que en tus manos tornó infame,
El deseo que torne mi amarga sangre en dulce vino

Y que alimenten mosquitos, antes que gusanos, de mi cuerpo,
Y que devoren ya mi ser en nombre del infalible tiempo,
Que no es por corazón roto, sino por corazón ennegrecido
Por lo que me encomiendo esta noche a la pena y al olvido.

Y quisiera mil pedazos
Del crepitar de mi pecho,
Pero jugando con los cachos
Volviose mi corazón negro.

Y quisiera valentía
La de hoja al viento blandida.
Y quisiera… Quisiera tantas cosas
Que quisiera en ti perder la vida.

Quisiera el rubor en mis ojos llovido,
El rubor de no echarte de menos,
Pero hace tanto ya que no nos vemos
Que hoy hace tarde de estar contigo.

En frágiles palabras escondida,
Tristes emociones enmascaradas
Que por verse mal abordadas,
Acaban de muerte heridas.

Cartas arriba, juego en la mesa,
Recular hasta morir de envidia.
“¿Quién manejara tanta franqueza?”
Y muere en pudor y vergüenza
La que fue mujer y hoy, niña.



Gonzalo J.

lunes, 27 de abril de 2009

¡Oh, Sutil Vileza!

¡Oh, dulce mañana,
que me acaricias con tu luz,
apostilla contra mi cruz
esta pesada carga
que es la soledad amarga
como al vivo fría quietud!

Me magulla el Sol
con piedad arrebatada
a esa dulce madrugada
que tu piel desvaneció.
Velad por mí, bufón
de desdichas y sonrojos,
ya cegados los ojos
en honores a tu voz.

Y como otorga el callado,
otra vez nos alzaremos
contra el atardecer eterno
que es el paso de los años,
que haces pesar los daños
y confundir baremos.

¡Oh, Divina Providencia,
interfiere Tú por mí,
alma de este infeliz,
y colma de prudencia
la falta de inocencia
que en mí se ha de inferir!

¡Oh, mi Fiel Verdugo,
interfiera vos en mi vida,
desangrando así la herida
de, a su vez, portar el yugo
de una infancia en despedida!

¡Oh, Rueda de Fortuna,
Diosa de Azarosa Suerte,
propaga Dolor y Muerte
por doquier hasta la Cuna,
pues es Herodes quien procura
el devenir casual del inocente!

Así el epitafio escrito
en una tumba vacía:
"Quien pudo y nunca ha sido,
y Todo hubiese podido.
Nacido del Destino;
muerto en Melancolía"
¡Sed vos, alma mía,
piadosa en todo sentido
y servil al caprichoso Sino,
gallo anunciador del Día,
de la tarde buen vigía
y, a la noche, fugitivo!

sábado, 10 de enero de 2009

Cruz del Norte

Que apartara la mirada
por miedo al rencor
de apuñalarme la espalda
buscando el corazón
con cada una de sus palabras...

Que entre sueños perdidos
buscara mil consuelos
a quereres abatidos
con pedazos de cielo
y pomadas con doble filo...

Mas volver en nada queda
ni pasados veinte años,
ganados por una cabeza
de cabellos dorados
mientras queden tangos y cerveza.

A falta de madera,
tú serás mi cruz,
la misma que no viera,
no por falta de luz,
sino por ceguera.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Poemario

De frágil corazón,
por un sendero a oscuras,
con la carga de tus dudas
en formato de oración,
me retiro presto.

Sin te quieros,
ni tampoco despedidas,
ni llantos, ni otras mentiras,
sin cerrar mis ojos sinceros,
ni torcer el gesto.

Ángel de luz de cárcel,
puse punto y final
a nada que olvidar,
a fotos del paisaje
de lugares comunes.

Y me lancé a correr,
volví a tropezar
diciendo la verdad,
volviendo a esconder
culpas que se asumen.

Y me perdí en un sueño,
en un tren de primavera
que, secando sobre la acera,
calle huérfana de dueño,
mi poemario de caras largas,
despreciándolo de nuevo...
naufragando en agua amarga.

domingo, 8 de junio de 2008

Perdición que llevo dentro

Cómo pasa el tiempo
clavando sus agujas,
veletas contra mi viento
elevando aún más la puja.

Un cárcel de papel,
resistiendo sin temor,
por temores levanté
encerrando así el dolor.

Blanca sirena, luz de luna,
negra silueta en la balanza...
Sin más, destellos en la bruma
para marineros de agua amarga.

Jugué cartas marcadas
en ratos de serenidad
que se quedaron en nada
cual guiño en la oscuridad.

De tiempos malheridos
y experiencias forjé mi coraza,
alzando con piedras del camino
la perdición que fue mi casa.



Dedicado a César (aka Nevada Lux Bamaco) cuyo aliento es apoyo, soporte logístico e inspiración.

martes, 29 de abril de 2008

Vida mía

Me distancio de todo,
decepción tras decepción.
Vuelvo a ser, sin defensa,
otra vez cazador,
otra vez presa de mí mismo,
calibrando el rasero:
esclavo de mi egocentrismo.
Vivir es la disección
de un dolor de cabeza
con la intención de encontrarme,
perder la dirección,
buscarse en la certeza,
sobrevivir de esa intención...
Vivir es esperarme.

martes, 26 de febrero de 2008

¿A dónde van...?

Tantas palabras que olvidé
que no sé cómo empezar,
con tres tazas de café,
esta amada falta de caché,
mi decadencia entre clichés...
Y yo, vuestro objeto a olvidar.
La desmesura de la censura propia,
un canto de libertad sin tono
que obliga a resumirse en copias...
El don me dio abandono.
Un recuerdo como humo,
turbio y desvanecido en nada,
como una herida llena de espinas
anclada en las alforjas de mi almohada
y, al fin y al cabo,
bien custodiada por mis musas...
Esas musas que velan por su luto.
¿A dónde irán todos esos versos
que de mí hicieron jirones
regalando besos, quedando presos
y olcutos en el doble fondo
de los cajones de otro?
¿Quién matará mis dolores de cabeza?
¿Quién hizo de virtudes mis rarezas?
Habrá un lugar, con toda certeza,
para recuperar la soledad...
Pero seguro que es muy caro
y no lo puedo pagar.

viernes, 15 de febrero de 2008

16 de febrero

Adormilado y herido,
sumido en el dolor
apostillado en el rencor
de verse siempre perdido.
Narcotizado y sin sentido,
acostumbrado a llorar,
tragando voz al gritar
a un ángel gris abatido.
Despertando dormido,
durmiendo y, sin despertar,
acomodarse y soñar
un corazón descosido.
Y olvidar lo venido,
las costumbres venideras,
el caer de las escaleras
del cerebro enloquecido.
Y mi futuro impedido,
mi alergia a la religión,
mi falta de vocación,
mi país desconocido...
... y un paraíso sombrío,
ese ayuno de drogas,
ese cuello en la soga...
... y estos pies en el río.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Caminos

Piedra tras piedra,
obligado a capitular,
y mientras, por la tierra,
por la sangre, por la soledad,
caminas inmerso en los caminos
que dan luz verde a la eternidad
de andar, de sentirse solo,
de ser novio de la libertad.
Tragar saliva en vez de suerte,
porque este juego ya no es tal.
Y tragar partes del pasado,
tragar trampas de popularidad,
vivir de ahogos desahogado
con la intención de vagabundear
por donde nunca te conozcan
para darte a conocer,
no como eres, ni como fuiste,
sino justo como quisieras ser.
Y levantarte, no cada mañana,
sino después de haber caído,
una vez, y otra, y otra...
con la depresión de haber vivido
porque el camino se hace al andar...
y en un metro hay mil caminos
con sus cientos de arrieros.
Allí, amigos, nos encontraremos,
en la duda y la indecisión
de un mar de decisiones
que inundan de emociones
lo que antes fue dolor:
una luz bajo la que escribir canciones.

lunes, 29 de octubre de 2007

Mierda

Subiendo hacia mi casa,
esperaba que en lo alto
hubiese una gran ventana
para dar así el gran salto.

Y cuál fue mi sorpresa,
¡oh, vida, cuán cruel eres!
cuando me tocó poner la mesa
y acabar también mis deberes.

Y se acaban (no, por Dios)
mi último día de vacaciones,
que desde el día veintidós
he tenido para tocarme los...

Y despiertas (qué desgracia),
y no tienes quince años,
y el tiempo se te espacia,
se distancia con engaños.

Todo te cae encima...
Todo, o nada; es igual.
Pero ésta es tu vida...
y vais a llevaros mal.

Un vacío, cruel y sin sentido,
por arriba, por abajo: entera...
Y me preguntan por el piercing:
¿Quién es Sofia Boutella?

¡Mierda!

viernes, 26 de octubre de 2007

Palabras bonitas

No quise despertar,
como tantos otros días,
desde que descubrí
que mi vida se dormía
cautiva de la espera
de una ilusión tardía.

Fue mi infancia reflejada
en el torrente de mis venas
que murió mal asfixiada
bajo el agua en la bañera
por donde se esfumó
mi inocencia en su patera.

Y tú, oh, mi blanca pantera,
lamiendo el sudor de mi carroña,
mides a zarpazos mis afueras,
entallas en piel tu silueta,
y siempre acabas, niña ñoña,
yaciendo en cueros a mi vera.

Entre humo de ciudad
y dolores de muñeca,
con escasa vida social
y resaca de sol y cerveza,
entre tanto dolor y llanto,
y con esta cara de santo,
tu fría sonrisa
me calentó la cabeza.

Tergiversas mis palabras,
y son palabras que se clavan;
otras sólo nacen y vuelan
como buscando aparcamiento,
son otra brisa que se apaga...
y caen por el peso de mi aliento.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Mi puta princesa

Me dijo el Cielo que buscaban angelillos,
y el Diablo que le diera un cigarrillo.
No apartaron la mirada de tu culo,
ni tampoco el dedo del gatillo.

Todo oscuro quedó en un segundo,
y las palmeras ya no lloran al ocaso,
el perro rico se convirtió en vagabundo,
y la niebla es más espesa a cada paso.

Tu pelo, que era de un rubio oscuro,
ahora es castaño claro de amuleto
para las ratas que levantaron el muro
del engaño de cortijos por cortejos.

Y al oír los antojos
de un insomne niño de cuna,
se nos nublan los ojos,
se apagan las mechas de Luna.

Y... ¿mi puta princesa
dónde coño estará?
Tatuando entre sus piernas
su fecha de caducidad.

Y todas las noches
las pasas batiendo consuelos,
lamiendo mis heridas,
cambiado mi vida por besos.

En la Corte, los reyes amasan harina,
y Dios bendice su mesa con perjurios,
las criadas toman baños de sativa,
y las princesas se atrincheran en sus zulos.

Tarde anochece esta mañana
que tanto rió de flores de madera,
cambiando sal por azúcar picada,
curando savia derramada con canela.

Y en cada esquina,
mi nombre se grita con eco:
los camellos del SIDA
chascando nudillos, inquietos.

Mis vicios callejeros,
tus besos traicioneros,
y tus enaguas inundadas
de perritos falderos.

Y todas los días
escupo oraciones al Cielo,
quemando mentiras,
cambiando tu vida por celos.

Y cada mañana,
las ranas le cantan al viento,
le piden que sople y traiga
trasquilones de tu pelo.

Nubes de tabaco

Suenan, que me suenan...
Me suena de algo tu cara.
Resuenan las sirenas
que en ahogos me despellejan
y me dejan en la estacada.

Me cambió el aliento
por un manojo de cartones,
durmiendo las historias
que me trajo el viento
que encharcó mis pulmones.

¡Ay, soledad! Que me dueles
de olvidarme en cada esquina,
de tragarme en cada vaso,
escupirme en cada beso
y llorar dulce resina.

Y cada año cambio de canción,
cambio de habitación.
Cada nuevo día cambias mi color,
me abandonas a la razón
de cambiar cada noche de Dios.

Y cada madrugá,
pagar las puñalás
que un perrito faldero
le debe a la Luna del cielo
en la barra de un bar.

Y si te da por escupir espejos,
te pinto de cera,
corto barajas en pareja,
te canto saetas a ciegas
de mesías que piden consejo.

Y si te cansas de buscar corazones,
cambiamos de palo,
pintamos la vida de bastos,
le echamos más cojones
y te peino entre nubes de tabaco.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Vida mía

Hay veces que ver tu cara duele,
entre luces y sombras y aire,
en esas madrugadas que tanto escuecen
al ver el brillo de las perlas que son tus dientes.

Aprietas y sueltas, y te diviertes
saboreando mi sangre en tu fría tierra.
Ríes, juegas con el tiempo a veces,
y haces de mis huesos trinchera en juegos de guerra.

Eres semilla en mi piel
y escombro de mis castillos de aire;
eres mi cimiento a su vez,
y enmascarada tristeza para el baile.

Eres ahogo y sin sentido,
eres mi paz, mi pan, mi vino...
Eres agua que se ha de evaporar
y la amargura sangrante del vencido.

Y me deslizo por tus manos y tu piel
mientras tú vas agrietando la mía;
y yo voy poniendo, uno a uno, a tus pies
aquellos sueños, aquel saber, aquella alegría.

Y sé que nunca dejarás un buen recuerdo,
mas nunca, por inmenso que sea tu empeño,
podrás, mi ángel, mi luz, mi cárcel, negar
que fuimos (tú, mío; yo, tuyo) dueños.

Nunca faltará a mi mano un buen amigo,
fiel, fuerte, formal... simplemente sencillo,
comprensivo, diligente y afectivo,
cuya presencia es escasa para un adicto.

Y vela por aquellos que te ven eterna primavera.
Vela por los que aún han de descubrirte entera.
Vela por todos, en fin, dulce y despiadada ama,
y le das un beso a todos cuando muera.

jueves, 6 de septiembre de 2007

...

Rojo puzzle de trizas coronarias
en un rincón olvidado en tu memoria,
que al son de carcajadas varias,
acabó potando en esta noria.

Y la verdad, no albergo recuerdo tuyo,
ni tu altura, ni tu pelo, ni como te llamabas,
pero recuerdo mi cara de capullo,
y la tuya, zorra... y de cómo te callabas.

Más de mil años, sin duda, pasarán
hasta que este necio te perdone.
Varios años, no lo dudes, observarán
otro aniversario para que llore.

Y saliste de mi vida, pero nunca de mi cama,
y tiraste los recuerdos por la ventana...
Y en mi corazón quedará, como una lacra,
tu sonrisilla de guarra: "Yo soy la puta ama"

miércoles, 22 de agosto de 2007

Recortes

Noche de calor de agosto
en una vida profanada
por el calor de dormir solo
y soñar a puerta cerrada.

Y, esa misma noche,
llamando a mi ventana,
la fría mano del recuerdo
empapada de madrugada.

Una mirada, un portazo,
un silencio y un adiós...
Una copa, y luego otra...
y ahogué mi voz.

Y no es la voz,
sino el sentido
de crecer a sobresaltos
sin estar arrepentido.

Con la luz de media noche
llamando a mi ventana,
te encontré a lomos
de tus suelas desgastadas.

Con la luna de cerámica
tatuada en tus ojos,
derramaste mil lágrimas
y recogiste tus despojos.

¿Qué más quisiera yo,
estrella fugaz al viento,
perdonar oir tu voz,
que olvidé hace tiempo?

De camino aprendiste
como de piedras tropezaste,
y el daño que me hiciste...
eso me ayudó a olvidarte.

Pues no hay desdicha,
ni dolor, ni castigo
que me haga olvidar
que tengo futuro, no un destino.

Y, quizá, yo nunca vuelva,
pues tú lo hiciste tarde.
Me basta con que me recuerdes,
con lo mucho que te amargue.

¿Qué más quisiera yo
que, en plena madrugada,
vieras que fuiste Sol
para este (yo) lucero del alba?

martes, 17 de julio de 2007

Tu estrella

Brazos en jarra, puños apretados
y una lágrima que se derrama
ante la imagen que me deja de lado.
Sabor metálico de sangre tragada,
del alma maltratada en el oscuro pecado.
El sabor de la vida malgastada,
del imposible por bandera,
de una mente atrincherada
que más allá se hace frontera.
Por olvidar a contratiempo
el tacto de tus labios,
el olor de tus cabellos al viento,
la grandeza de tus ojos sabios
y el calor de tus vaqueros.
Y saber que el dolor es mi sonrisa,
que el dolor es mi bandera,
que mi bandera es el recuerdo de tu voz,
que este dolor devino en poesía
en tu estrella, que abrazada a mi corazón,
gastando amor, de mí se reía.

lunes, 2 de julio de 2007

The Delkhan Ultimatum

Con los nervios destrozados
depresión tras depresión,
de dulces mieles despojado
y del sabor de la ilusión,
tan agrio y tan amargo
como mi oscuro corazón,
tan humillado y tan herido,
tan libre y tan amado,
tan sincero e hipotecado
como la voluntad de Dios
ante el devenir del aire,
ante el sentir de una canción,
entre los pasos de un baile
en un castillo de napies
que se sujeta sin pasión...
Soy el nihilismo profundo de Tyler.

Tan simple y tan aislado,
tan pobre y tan perdido,
tan joven y cansado,
tan pequeño y olvidado,
con dos pies en el río metidos,
tan abierto y tan cerrado,
tan callado y tan privado,
tan iluso e introvertido,
tan ocioso y tan ocupado,
tan insomne y tan dormido,
tan insurrecto y vengativo,
tan sediento de no callar,
tan ausente y pensativo,
tan ahogado de no llorar
por nacer y vivir cautivo...
Soy el odio concentrado de Jack.

Soy el agua de mil mares,
soy mil mares por explorar,
soy la sangre de mil males,
soy el mal del arte de amar,
soy el amor a la vida propia,
soy la vida que te conoce,
y la vida que también te odia,
soy Luna dando brillo a cada noche,
soy cada noche en tu cama,
soy la luz de tu ventana,
soy la ventana a la realidad,
soy la realidad de la perdición,
soy la perdición de la bondad,
soy la bondad de quien cayó,
soy el que calló a más de una deidad,
soy la deidad que no creyó,
soy la creencia en tu crueldad,
soy crueldad en la oración,
soy la oración de lealtad...
soy la voz de tu rendición.

lunes, 18 de junio de 2007

Al estilo ajeno

Hambriento y seco de rebotes,
tan cansado de mi nombre
y de tanto inventarme motes...
Aunque sobre talento
para ser el más prolífero del bloque,
es el hastío de rimar por rimar,
de hablar por hablar...
de escuchar por no saber hacer callar.
Sediento de egocentrismo,
carente de magnetismo,
pero de saber beber
de lo que tiende a llover,
soy el Rey del Silogismo.
Acostumbrado a perder,
a dar consejos de viejo,
a los cristales bajo mis pies,
a hacer parches para todos de mi pellejo...
¿Por qué no quieres el legado que te dejo?
Busco una manera de vivir,
un forma de querer morir...
"Se busca poeta con estilo..."
Ahora toca sufrir
este odio hacia mí mismo
y así sentirme vivo...
sentirme medio muerto
y sentirme libre...
Sentir el ritmo
de volver a triunfar sin esfuerzo.

martes, 12 de junio de 2007

Dorian Gray

Maldito y sumiso
a mi propio pasado,
mirando al futuro
con los ojos cerrados,
desgarro el día a día
con este mi trato dorado.
Yace el Sol,
cae la noche fría
en un manto de penunmbras
y de lluvia sombría,
me sumerjo en el alcohol...
Me sumerjo en la melancolía.
Y hace tiempo ya
que dejé de ser humano,
hace tiempo que sostengo
el tiempo en mi mano.
Y me sumerjo en la pena,
me sumerjo en la nostalgia,
que es la tristeza del esclavo.